- Elegidos por "Psicología y Mente" como el mejor centro de psicología de Madrid y el segundo mejor de España -

Escucha gratis nuestro audio de relajación

BLOG DE PSICOLOGÍA

Psicología y Felicidad va dirigido a todos aquellos que prefieren crecer a envejecer.
Un blog práctico donde quiero ofrecerte información, recursos y estrategias para ser más feliz,
que al final es de lo que se trata ¿no?

¿Qué se esconde detrás de la melancolía?

Es más que probable que en algún momento de tu vida te hayas sentido melancólico o melancólica. La melancolía es una sensación asociada a la tristeza, a pesar de que algunas veces implica revivir buenos recuerdos. De hecho, la escritora británica Amelia Barr afirmó que “todos los cambios están más o menos teñidos con la melancolía porque lo que dejamos atrás es parte de nosotros mismos”.

Y es que la melancolía nos recuerda que nos falta algo que en algún momento existió, algo que fue agradable, pero que ya no podemos recuperar. Por tanto, la melancolía es un sentimiento ambivalente ya que, por una parte, sientes placer al recordar el pasado pero, por otra, sufres por lo que has perdido. Por eso, no es extraño que hace siglos la melancolía fuera considerada como un trastorno.

De la bilis negra, los pecados capitales y la depresión 

La melancolía, como experiencia humana, siempre ha existido. Sin embargo, la forma en que la sociedad cataloga esa experiencia ha cambiado a lo largo del tiempo.

En la Antigua Grecia Hipócrates se refería a la melancolía como uno de los cuatro humores que componían el cuerpo, la “bilis negra”, que era el peor de todos. Esa bilis contenía pneuma, que provocaba enfermedades y hacía que la persona pasara rápidamente de la tristeza a la ira. Por eso, la melancolía se asoció con la depresión, una idea que se mantuvo hasta el Renacimiento.

Es curioso que durante la Edad Media la melancolía, entendida como sinónimo de tristeza y pereza, fue considerada como uno de los pecados capitales, aunque más tarde se eliminó de la lista. Sin embargo, con el Renacimiento todo cambió y la melancolía comenzó a ser asociada con la genialidad y la locura creativa. A finales del siglo XV, Marsilio Ficino, un filósofo italiano, propuso que las personas con más bilis negra mostraban una sensibilidad artística especial.

Así, el término depresión no apareció hasta el siglo XVII, aunque siempre vinculado a la melancolía. Y no fue hasta las primeras décadas del siglo XX que el concepto de depresión ganó identidad propia, desvinculándose de la melancolía.

La persona melancólica y la distimia 

El término melancolía también se ha usado para designar uno de los cuatro tipos de temperamento, los cuales servían para catalogar la forma habitual que tenemos de reaccionar ante los estímulos del ambiente. El temperamento tiene una base hereditaria y nerviosa, por lo que las personas con un temperamento melancólico suelen tener un sistema nervioso más sensible. Algunas de sus características son:

  • Son introvertidos y analíticos
  • No les gustan los cambios
  • Muestran una gran sensibilidad emocional
  • Tienen una gran capacidad de concentración
  • Son perfeccionistas
  • Sufren cambios emocionales bruscos

Las personas con un temperamento melancólico, por sus propias características, también son más propensas a sufrir distimia, un tipo de trastorno afectivo que se caracteriza por sentimientos de desesperanza, falta de energía, cansancio, dificultades para concentrarse y tomar decisiones, así como una baja autoestima.

Sin embargo, a diferencia de la depresión, la persona con distimia no tiene pensamientos recurrentes sobre la muerte ni pierde la capacidad para experimentar placer. La persona con distimia experimenta un estado de ánimo melancólico, pero este no le impide seguir con su día a día, mientras que quien padece una depresión mayor puede verse profundamente incapacitado para llevar adelante su vida.

¿Qué hay realmente detrás de la melancolía? 

Independientemente del tipo de temperamento, la melancolía es un estado que todos podemos experimentar. De hecho, estar abatido, desanimado, decepcionado, triste y nostálgico es una experiencia afectiva normal que no implica que estés atravesando un estado patológico. El problema aparece cuando ese estado dura demasiado o se le suman otros síntomas.

persona-melancolicaSi permites que tu mente viaje continuamente al pasado, buscando recuerdos de otros tiempos y viejas compañías puede ser porque sientes que algo falta en el presente y tu realidad no te satisface del todo. Por eso, detrás de la melancolía se suele esconder una carencia. Miramos atrás para buscar algo a lo que aferrarnos porque nuestro presente no nos brinda las razones suficientes para seguir adelante.

También, detrás de la melancolía puede esconderse la creencia de que “cualquier pasado fue mejor”y por lo tanto, la dificultad para vivir y apreciar el presente y aceptar que la vida está en continua evolución y las diferentes etapas de la vida.

El lado más amable de la melancolía  

Aunque a lo largo de los años la melancolía se ha relacionado con la depresión y los sentimientos negativos, lo cierto es que este estado también puede reportarnos diferentes ventajas para nuestra vida cotidiana.

  • Nos hace más objetivos. Investigadores de la University of New South Wales, en Australia, sugieren que la melancolía nos puede ayudar a tomar mejores decisiones. Este estado de ánimo influye en la cognición, haciendo que pongamos en práctica estrategias de procesamiento de información más adecuadas para enfrentar las demandas del medio, sobre todo cuando estas son muy exigentes. Estos investigadores indujeron en algunas personas un estado de tristeza y melancolía mostrándoles un breve documental. Así apreciaron que los participantes que reportaron un mayor nivel de melancolía también fueron más objetivos juzgando la veracidad de diferentes rumores y recordando eventos pasados. Además, fueron menos propensos a dejarse llevar por los estereotipos.
  • Estimula nuestra creatividad. La ciencia ha demostrado que los vínculos entre melancolía y creatividad no son un mito romántico. Investigadores de la Universidad de Harvard les pidieron a un grupo de personas que dieran un discurso corto sobre el trabajo de sus sueños. A algunos les dieron una retroalimentación positiva, a otros negativa. Después debían hacer un collage usando todos los materiales que quisieran, una tarea creativa que fue evaluada por artistas profesionales. Cada participante reportó su estado de ánimo, y se evaluaron los niveles de DHEA, una hormona vinculada con el estrés y la tristeza. Así se pudo apreciar que quienes reportaron un estado más triste y melancólico, fueron más creativos.
  • Mejora nuestra memoria. Otro experimento realizado en la la University of New South Walesdemostró que la melancolía potencia nuestra memoria. En esta oportunidad los investigadores trasladaron su centro de operaciones a una pequeña papelería. Cerca de la caja registradora colocaron diferentes baratijas, como soldaditos de juguete, coches en miniatura y animales de plástico. Para potenciar diferentes estados emocionales, los días grises sonaba en la tienda una música de tintes melancólicos mientras que los días soleados se escuchaba una música enérgica y animada. Cuando las personas terminaban de hacer su compra, los investigadores les pedían que intentaran recordar la mayor cantidad de detalles posible y que llenaran un cuestionario sobre su estado de ánimo. Así se apreció que la melancolía potenció hasta cuatro veces más el recuerdo.

¿Cuándo la melancolía es peligrosa?

La melancolía no es un sentimiento negativo, de cierta forma, es una especie de victoria sobre la fuerza destructiva del tiempo. Cuando recuperamos las personas y los lugares perdidos activamos nuestra memoria y encontramos recuerdos positivos que nos permiten seguir adelante, haciendo nuevas inversiones emocionales.

El problema aparece cuando esa melancolía dura demasiado y, en vez de vivir el presente, nos dedicamos a vivir en el pasado, pensando que el futuro no acarreará nada mejor. Entonces corremos el riesgo de abrirle las puertas a la insatisfacción y la depresión.

melancolico

RECIBE NUEVOS ARTÍCULOS EN TU EMAIL

Si te ha gustado nuestro Blog puedes recibir cómodamente en tu correo nuestros nuevos artículos, llenos de ideas y recursos para sentirte bien.

Acepto la política de privacidad

Entradas Relacionadas

Deja un comentario

Los campos obligatorios están marcados con *
Tu dirección de correo electrónico no será publicado
PUBLICAR COMENTARIO

18 de junio de 2020

Icono Letras Nombre Laura

Laura

Espero me lean; me ha encantado el artículo y me he sentido completamente identificada. Por las noches cuando estoy demasiado triste o por simple hobbit, no lo sé con exactitud, suelo recordar mi vida, edad por edad y me esfuerzo al máximo por recordar hasta el más mínimo detalle. Por cosas como esa es que no duermo bien. Muchas veces me gana el sueño y llegó a revivir solo los recuerdos de mi infancia. Tengo 20 años, así que se imaginan lo que dura hacer una reseña de todos esos años, cuando no logro finalizar mi análisis de todos mis recuerdos porqué me gana el sueño, pues suelo dormirme con una ligera insatisfacción, pero cuando revivo todo hasta la fecha actual suelo dormir con una sonrisa especial, porqué siempre hay más de un recuerdo que me llena de alegría. Disfruto los días grises y el silencio, la ropa con colores tierra, como antes y me encanta estudiar Historia Universal y ver fotos de lugares de hace décadas, Generalmente, los lugares que veo me causan melancolía aún sin haber estado ahí jamás en mi vida, es raro. Amigos, tengo unos cuantos, todos con una peculiaridad, no suelo cuidarlos, a veces siento que no sé cómo, he perdido muchos, pero siento que aún conservo los mejores, en realidad son con los que más recuerdos he tenido. Lo único malo es que sí creo estar inconforme con mi presente y disfrutar más del pasado. A veces reaccionó con un humor o irá tan desmedida, y tengo bruscos cambios de humor, así sea por algo que no vale la pena. Es raro y esta cuarentena me hace ser aún más melancolíca y llegar al punto de dejar de socializar con amigos por voluntad propia y sentirme algo sola a la vez, es complicado y confuzo.

22 de junio de 2020

Icono Letras Nombre Equipo El Prado Psicólogos

Equipo El Prado Psicólogos

Buenas tardes Laura, gracias por compartir tu experiencia con nosotros. Entendemos el trabajo que puede conllevar este viaje que haces día a día a tu pasado y el coste emocional que podría tener. Por lo que dices parece que es un proceso un tanto enraizado y por esto mismo te aconsejamos el inicio de un proceso terapéutico en el que poder ahondar en el por qué y poder redirigirlo de tal forma que puedas sentirte bien poco a poco. Mucha suerte Laura!!

12 de junio de 2020

Icono Letras Nombre Marcelo

Marcelo

Buen artículo, soy diagnosticado con bipolaridad, pero he tenido mis reparos al respecto, y en este artículo encuentro exactamente lo que creía: no es depresión es distimia. Y lo que me ocurre generalmente es por mi carácter melancólico, no por la Bipolaridad.

17 de junio de 2020

Icono Letras Nombre Equipo El Prado Psicólogos

Equipo El Prado Psicólogos

Marcelo muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotros, nos alegra saber que te ha gustado y que te sientes identificado. Saludos!

14 de mayo de 2020

Icono Letras Nombre Moises

Moises

Soy una persona que sufre de melancolía, me ha traído muchos problemas en mi vida, pues considero que la gente no entiende lo que una persona como yo siente, me acusan de depresivo, de antisocial, de baja autoestima, pero siento es tristeza por dentro y me he distanciado de muchas personas y también muchos se han distanciado de mi creyéndome un enfermo o algo por el estilo. Duele pero así somos.
Soy fotógrafo y siempre mis fotos transmiten un poco mi sentir pues ha Sido mi única herramienta, para mostrar cómo veo las cosas.

07 de junio de 2020

Icono Letras Nombre Equipo El Prado Psicólogos

Equipo El Prado Psicólogos

Gracias por tu comentario Moisés. Efectivamente a veces la melancolía puede acompañar a lo largo de la vida y formar parte incluso de nuestra identidad. Siempre existen razones para ello, probables experiencias que nos anclen en el pasado y no nos permitan caminar con ligereza. Comenzar un proceso terapéutico que te ayude a entender todos esos motivos sería fantástico en tu crecimiento. Te animamos a que encuentres esa manera de caminar más ligero! Saludos!

13 de abril de 2020

Icono Letras Nombre Omar Miranda

Omar Miranda

Hola. Que hermoso articulo

16 de abril de 2020

Icono Letras Nombre Equipo El Prado Psicólogos

Equipo El Prado Psicólogos

Hola Omar, gracias por leernos, nos alegra que este artículo te haya parecido hermoso. Un saludo.

04 de marzo de 2020

Icono Letras Nombre Venito Pérez

Venito Pérez

Sucede que creo tener una cierta adicción por la melancolía, me gusta ponerme triste mediante canciones de tonalidades o tristes o mediante mis propios pensamientos y recuerdos, me gusta ver el mundo bajo esa luz gris que me hace sentir que absolutamente nada importa. Estoy en un punto en el que muchas veces deseo mi muerte debido a la falta de sentido/disfrute por la vida pero, no me gustaría quitarme la vida por lo que de alguna u otra forma (de manera inconsciente) busco la manera de adentrarme en situaciones que pongan en peligro mi vida, es querer terminar con todo pero sin "presionar yo mismo el gatillo" (no sé si me explico). Pero me siento bien/tranquilo con todo eso.

11 de marzo de 2020

Icono Letras Nombre Equipo El Prado Psicólogos

Equipo El Prado Psicólogos

Hola Venito, gracias por compartirlo, por lo que comentas sería importante diferenciar entre la melancolía y un estado de ánimo bajo, que puede venir acompañado de esa falta de sentido, disfrute y desinterés por la vida. En la segunda opción, cuando dicho estado se prolonga en el tiempo, llegando incluso a interferir con el desarrollo de la vida cotidiana, es conveniente ponerse en manos de un profesional. Si en tu caso podemos hablar de ambos, igualmente te animo a contemplar la posibilidad de consultarlo, al menos, para tener una valoración personalizada. Un saludo.