Testimonios

Me  gustaría compartir, de la forma más breve posible, el motivo por el que acudí a El Prado y cómo Rita me salvó. Creo que podría ayudar a aquellas Personas Altamente Sensibles que desconocen su rasgo y el mundo les resulta difícil de comprender.

Acudí a Rita con 27 años, llevaba más de 10 acudiendo a psicólogos, psiquiatras y terapias, con sus correspondientes medicaciones, diagnosticada con depresión. Desde que tengo uso de razón me sentía diferente a los demás. Lloraba más de lo que está establecido como normal, y notaba que había cosas cotidianas que a mí me molestaban. Por ejemplo, los ruidos, las mareas de gente, sirenas, luces fluorescentes, los gritos de mis hermanos, el volumen de la televisión, y un larguísimo etcétera que a los demás les resultaban indiferentes pero a mí me producían un continuo malestar.

Debo admitir que tuve una infancia muy feliz, siempre tuve una gran complicidad con mi padre y mi hermano pero, por otro lado, me sentía desplazada con respecto a mis hermanos. Cuando entré en la adolescencia, sentí que en mi curso la gente había crecido más rápido de lo que a mí me hubiera gustado. Cuando las chicas de mi curso estaban más preocupadas por salir con chicos, yo todavía seguía queriendo jugar con las muñecas e ir a hacer deporte. Por lo tanto, mi grupo de amistades se redujo considerablemente y mi madre me decía que debía sociabilizar más. Esto me agobiaba, yo no estaba a gusto en el colegio, ni en mi casa, ni en la vida en general. Por si esto no fuera suficiente, siempre fui consciente de que las pequeñas cosas sin importancia a mí me hacían sufrir y, por supuesto, llorar. Por tanto, una vez más, me sentía desplazada en mi familia y la vida cotidiana se me hacía cuesta arriba. Cuando me iba a dormir, si escuchaba el sonido de la televisión, me descentraba de mi propósito que, en ese momento, era dormir. Por tanto, me levantaba malhumorada o llorando, pidiéndoles que bajaran el volumen de la tele y, si lo hacían, era con su consecuente riña y reproche. Conclusión, no podía sentirme más fuera de lugar.

Es por ello, que con 17 años, me diagnosticaron anorexia y depresión. El psiquiatra me recetó medicación muy fuerte, pero la única medicación que necesitaba era el reconocimiento y cariño de mi familia, la falta de juicios críticos y de reproches hacia mis lágrimas y mi escasez de amistades. Con el paso de los años, había épocas en las que mejoraba, pero siempre llegaban las recaídas. En consecuencia, siempre se me ha tratado como una persona con depresión, por lo que mi madre solía empujarme a nuevos psicólogos que lo único que conseguían era que recordara situaciones dolorosas y saliera de la consulta más incomprendida de lo que había entrado. Llegó un momento en el que todo se me fue de las manos, porque dijera lo que dijera, y lo pidiera como lo pidiera, no se me hacía caso y acabábamos gritándonos. Crecer con esos reproches, con ese dolor debido a la imagen que mi propia familia tenía sobre mí, fue muy duro y, a pesar de haberme hecho adulta por fin, sigo llorando cuando lo recuerdo.

Hace algo más de un año, me tuve que ir a vivir a Madrid por trabajo. Como era de esperar, un cambio tan fuerte hizo que volviera a sentirme débil y triste. Así que tras mucho buscar, encontré El Prado. Según entré en la consulta y Rita me habló, supe que ella me iba a ayudar. Sencillamente, conectamos y vi que sus terapias no iban a consistir en hacerme hablar. Por primera vez, alguien me daba soluciones. En mi familia estaban convencidos de que tenía algún trastorno de personalidad, sin embargo, en la segunda sesión, Rita me dijo que era una Persona Altamente Sensible, una PAS. Según me fue informando de lo que es la Alta Sensibilidad y cómo se comportan las PAS, todo empezó a cuadrar. Yo le decía que era mi gran desgracia, porque todo me hacía sufrir y llorar más de la cuenta, pero ella consiguió que comprendiera que tengo un don.

Cuanto más me contaba, más empecé a conocerme a mí misma, y esa fue la clave de mi “salvación” y de comenzar a ser feliz. Si bien es cierto que ser PAS me hacía sufrir más por las pequeñas cosas, me hizo ver que tengo una auténticacualidad. Desde que soy consciente de ello, no hay un solo día que no dé gracias por ser como soy. Por ejemplo, tengo una increíble empatía con la gente, soy capaz de percibir cuando una persona está preocupada o triste, incluso sin que esa persona lo sepa, lo que me permite saber cómo actuar con esa persona. Antes de saber que era PAS, para mí esto era un problema, porque era la única que notaba a alguien distante o enfadado, y creía que el problema era yo. Porque de forma inconsciente, mi Alta Sensibilidad me hacía percibir esos detalles imperceptibles para los demás. Por otro lado, me he dado cuenta de que este rasgo me permite disfrutar de pequeñas cosas que para los demás son invisibles. Un paisaje, un olor, un sonido, el aire, una sonrisa, captar un buen estado de ánimo, un buen recuerdo, son cosas que me hacen plenamente feliz. Antes de ser consciente de mi forma de ser, cuando salía a dar un paseo por el centro de una ciudad, era una actividad más agobiante que relajante, porque solo escuchaba ruidos. Pero ahora, soy capaz de prestar atención a lo que realmente me gusta, como escuchar un pájaro o el ladrido de un perro.

No estaría siendo sincera si no admito que sigo llorando mucho, pues mis lágrimas son mi vía de escape. Sigo llorando por casi todo, pero ahora ya no me juzgo ni me juzgan, pues todos entendemos que con las lágrimas me desahogo. Por tanto y, aunque parezca una tontería, una vez más la Alta Sensibilidad me otorga otra bendición, como es la facilidad para relajarme a través de las lágrimas.

Ser PAS me permite disfrutar de cada aspecto de la vida, como una simple ducha (puesto que el agua y el aroma del jabón lo siento con más intensidad) y me permite soñar con más facilidad, hacer planes y disfrutar pensando en el viaje que haré.

Por último, ser PAS me ofrece tener una facilidad asombrosa con la música y una gran creatividad. Disfruto siendo creativa y viendo cómo mi entorno es consciente de ello, porque me he dado cuenta de que no es algo normal, sino innato a mi persona gracias a la AltaSensibilidad.

Por tanto, lo que para mí era una gran desgracia, gracias a Rita me he dado cuenta de que soy de las pocas personas que han nacido con un don. El problema, es que si se desconoce, nos tratan como personas depresivas y nos hacen creer que tenemos un problema. La Alta Sensibilidad es poco conocida y, a menudo la confunden con trastornos de personalidad. Pero la conclusión final, es que me siento muy agradecida de haber nacido así y me he dado cuenta de que, si mis sentidos están sobre activados, resulta algo extraordinario.

Buenas,

Comencé hace más de un año una pesadilla que ahora mismo están tratando como fatiga crónica pero sin confirmar un diagnóstico debido a la dificultad de considerarlo como tal. Estuve en tratamiento psicológico por la Seguridad Social y a la vez comencé un tratamiento en este centro con Rita Alonso. El tema es que a día de hoy aun no tengo diagnostico definido, pero el psicólogo de la Seguridad Social ha tirado la toalla y me ha dicho que no sabe como ayudarme. Sin embargo, el trabajo realizado con Rita Alonso me ha ayudado y me está ayudando mucho….de no ser así estaría a la deriva.

Recomiendo a las personas que puedan sentirse como yo, desamparadas por ciertos especialistas, a venir a este centro para encontrar la ayuda necesaria.

Saludos.

SI SE PUEDE

Nunca lo olvides. Cuando reúnas fuerza, ganas,  dilatadores, constancia y sepas relajarte DE VERDAD, se habrán acabado los meses o años de frustración creyendo que tú eras diferente a las demás. Si tienes un buen profesional ayudándote en el camino, el camino será mucho más corto, de verdad.

Soy una chica de 26 años que acaba de superar el terrible mal trago de “tener vaginismo”. Diez años después del primer intento y miles de veces después de no saber cómo lograrlo.

Relato brevemente mi experiencia, por si pudiera ayudar a alguien.

Comencé mis primeros encuentros sexuales con 16 años. No he recibido ninguna educación estricta, ni tenía miedo a quedarme embarazada. Pero algo me daba miedo y en mi caso, creo que ese era el posible DOLOR que pudiera causarme. Así que puedo decir que durante 10 años he antepuesto los miedos, las PRE-OCUPACIONES. Una pérdida de tiempo ahora que lo veo con perspectiva. Preocuparte no vale para nada, no podemos controlar lo que va a venir, ni sufrir antes de que llegue algo nuevo.

Con 16 y 17 años tuve algún intento de penetración frustrado por la contracción interna de mis músculos. Lo que mi cabeza decía en esos momentos era DOLOR, era MIEDO. Y así jamás podrás superarlo, me digo a mi yo de hace 10 años.

Durante estos años, acabé desistiendo. E incluso llegué a perder el deseo. Hace 3 años acudí a una especialista y me compré dilatadores (POR FAVOR, ALTAMENTE RECOMENDABLE). Funcionó. Pero nunca NUNCA pierdas el hábito, la rutina. Si mi pack de dilatadores eran 6, me estanqué en el 4. Los dilatadores ayudan MUCHO, son una parte importante para superarlo.

Ante la frustración de no sentirme cómoda con el tamaño del dilatador 4, volví a abandonar y desistí de nuevo.

Hace 6 meses, acudí a Prados Psicólogos, y con la ayuda de María, una excelente profesional y mejor persona, me enseñó cómo relajar de verdad mis músculos, como aprender a imaginarme un sitio libre de presiones, de relajación absoluta. Como saber relajar cada musculo de tu cuerpo. Retomé mis dilatadores, y trabajé TODOS LOS DÍAS con ellos. No lo dejes. Insiste, esfuérzate, oblígate. Leí mucho sobre sexualidad, anatomía, exploré mi cuerpo.

Y tras 6 meses de sesiones, VOILÀ. Relajación, excitación, deseo, esfuerzo, ganas de superación. Lo logré. Colócate en posición superior en los primeros momentos, te ayudará a calcular por ti misma lo que quieres y lo que no, la posición, el ritmo. Y deja la mente en blanco y ¡A DISFRUTAR!

Consejo: estar cómoda con cada dilatador antes de pasar al siguiente, conocer tu cuerpo muy bien y después, cuando ya hayas logrado sentirte cómoda con un dilatador del tamaño similar al de un pene normal, puedes pasar a jugar con tu pareja con el dilatador o directamente, probar la penetración vaginal.

¡Animo, si se puede! Cuando lo superes, incluso, llegarás a reirte por la cantidad de tiempo que has desperdiciado, y no has podido disfrutar.

Fueron mis padres los que encontraron El Prado psicólogos cuando les transmití mi necesidad de atención profesional por un problema de autoestima y con la comida. Desde el primer momento me sentí escuchada y note mejoría en manos de Maria Jiménez, la cual ha sabido no solo ayudarme con los problemas por los que acudía, sino tambien a conocerme mucho mejor a mí misma. Me ha cambiado la forma de ver la vida.
Muchísimas gracias por todo.

Acudí a la clínica porque me encontraba mal, triste, con apatía… y a pesar de que la gente de mi alrededor no consideraban que tuviera motivos para estar así, yo necesitaba encontrar una respuesta a mi estado emocional y por supuesto una solución.
Gracias a las sesiones de terapia con Pilar ahora me encuentro muchísimo mejor. Me ayudó a entender qué era lo que me hacía sentir tan mal, así como a controlarlo y a intentar ser más feliz estando en contacto con las cosas que realmente me satisfacen. Ha sido sin duda un acierto el haber acudido a este centro y sobre todo el haber estado en manos de Pilar.

Acudí a esta consulta por problemas que si bien creía olvidados volvieron a resurgir a partir de problemas personales. Decidí solucionar el problema de una vez y me puse en contacto con este gabinete, en la primera consulta ya me dieron muchas esperanzas de que mi problema tenía solución y efectivamente la tuvo, en ese problema y en la manera de afrontar otros muchos otros. Agradezco profundamente a María, mi psicóloga, la ayuda facilitada y la total resolución del problema. Su profesionalidad y buen hacer es totalmente excelente.

Javier

Jamás pensé que mi problema tuviera solución, es más, ni pensé que tuviera un problema. Yo no necesitaba un psicólogo, pensaba. Tan solo había algo que me incomodaba ocasionalmente, una fobia, pero claro, desde hacía 40 años. Evidentemente si que tenía un problema.
Después de vivir de nuevo una situación paralizante, me decidí a buscar una solución y encontré El Prado Psicólogos, ahí conocí y me trató Rita. Un acierto absoluto.
Tan solo unas pocas sesiones después charlando con ella, donde me fue dirigiendo para que yo mismo descubriera mi problema fueron suficientes. Increíble después de tantos años. La de situaciones que había evitado y me había perdido.
La profesionalidad de Rita, la comprensión de mi problema, su cercanía, las técnicas utilizadas, fueron las adecuadas.
No me resulta fácil encontrar palabras para transmitir mi enorme y eterno agradecimiento.. Solamente uno mismo lo sabe, valora y aprecia.
Disfruto situaciones que antes evitaba. Es indescriptible. Muchas gracias Rita por tu ayuda.

Carlos

Cuando llegué a esta consulta de psicología no sabía muy bien ni que estaba haciendo allí. Tenía un problema derivado de otros muchos y siempre había podido manejarlo por mí misma, hasta que llegó un momento que vi que se me escapaba de las manos. Tenía problemas en mi por entonces trabajo, problemas en casa con mi pareja, y la autoestima muy baja, lo que me llevó a beber más de lo normal. María Jiménez fue mi psicóloga y me entendió desde el primer momento que pasé por su puerta y tras meses de terapia con ella puedo decir que he solucionado estos problemas. No dudéis en acudir a esta consulta y si tenéis la suerte de que ella os atienda estaréis en buenas manos, os lo aseguro. Gracias de corazón.

Sandra M.

Para mi, los mejores psicólogos de Madrid. Y lo dice alguien que lleva toda su vida de psicólogo en psicólogo…

Francisco C. M. (Paco)

Llevo varias semanas con la idea de dejar unas palabras sobre lo que ha supuesto para mí esta experiencia, pero quiero ser tan exacto al elegirlas que al final lo voy posponiendo. Como esa no es la idea, creo que me tengo que decidir. He elegido dos palabras sencillas, pero que son las que mejor describen cómo me siento: ilusión y gracias.
Ilusión, por haber recuperado a esa parte de mí que se me había olvidado que estaba luchando por salir, por sentirme valiente al enfrentarme a mí mismo y a lo que me rodea y por despertarme ahora cada día con expectativas diferentes.
Gracias, porque es lo que le repetiría sin cesar al oído a Rita, una persona maravillosa que ha aparecido en mi vida en el momento preciso y que llevaré siempre conmigo. Que es una gran profesional, queda demostrado por sus cualificaciones y por la experiencia que acumula, pero que sea tan dedicada, justa y paciente es lo que la hace tan especial.
Tu voz y tu sonrisa me acompañarán siempre, Rita, no me cansaré de decírtelo.

Val

Acudí a el Prado por un problema serio de ansiedad y pánico para tratarme con hipnosis. Creía que esa técnica era el último recurso al que podía recurrir. Jose de Sola me recomendó entonces la EMDR. En aproximadamente un mes me he enfrentado a situaciones que antes me habrían “superado”. Es cierto que en ellas lo he pasado mal porque son situaciones muy desagradables, pero los pensamientos y emociones patológicas y desencadenates del pànico no han aparecido. Gracias Jose.

M.A

Muchas gracias a María Casado. Por tu apoyo, tu comprensión y tu cercanía. Me he liberado de la carga emocional negativa, he asimilado mi situación, he aprendido mis limites y me he encontrado. No puedo saber como será mi futuro pero sé como estar hoy. Sesión a sesión he podido exteriorizarme de la situación, mantenerme fuerte y verlo todo mas claro desde fuera. Tus palabras me han hecho entender como seguir mi camino. No ha sido una casualidad elegir este centro y menos a ti. Muchas gracias.

Maricarmen M.F.

Hace unos años Rosario trabajó mis problemas utilizando EFT y EMDR. Partimos de traumas infantiles y fobias que iba arrastrando y de una depresión que parecía que no me iba a dejar nunca y, gracias a su gran trabajo, a su calidez y hasta a su cariño, no solo me recuperé como también crecí mucho como persona.

Muchísimas gracias, Charo. Ya te las di en su momento, pero quería hacerlo por aquí también.

Un abrazo bien fuerte

K.M.

Acudí a este centro para superar una ruptura de pareja que no era capaz de manejarlo yo mismo,y gracias a Ramón Torres y las técnicas que utilizan, sobre todo la hipnosis, pude superar dicha ruptura en poco tiempo; realmente me siento muy agradecido por la ayuda recibida.

C.A.

En los últimos años pensar en volar me suponía mucho estrés e intranquilidad. Lo que comenzaba como un viaje de placer, acababa convirtiéndose en toda una lucha para superar mi ansiedad.
Tras 5 sesiones de terapia con Francesca, he conseguido subirme en un avión con tranquilidad. El pensar en viajar en avión ya no me supone un rechazo.
Estoy muy contenta. Muchas gracias.

Elena M.

Gracias a la terapia psicológica de María casado he podido superar una situación de falta de autoestima grave, la cual había venido arrastrando durante gran parte de mi vida. La inseguridad y el complejo de inferioridad en el que andaba sumido, me impedía llevar una vida social y profesional satisfactoria, así como mantener una relación de pareja saludable. Inmerso en unos celos patológicos casi destructivos y agobiado por un estado de ansiedad permanente, mi relación sentimental estaba abocada al fracaso de manera irremediable. Con una acertada terapia, María ha conseguido que, en un espacio muy breve de tiempo, saliera de ese pozo oscuro en el que me encontraba cuando acudí a ella, algo que me parecía imposible. Gracias, María, por tu ayuda y saber hacer.

F.H.

Me gustaría agradecer a El Prado psicólogos, y en especial a Maria Casado su enorme ayuda para superar mis problemas de disfunción erectil. Ahora soy yo!. Tengo el control completo en mis relaciones sexuales con mi pareja. He ganado confianza, y soy capaz de manejar yo mi propia sexualidad. Esa que por ser un tema tan reservado (tabú incluso) en casi todos lugares, llegamos a dejar olvidada en nuestro camino…. Ahora mis relaciones son mas placenteras de lo que fueron nunca. Gracias!. 

C.A

Conocí a Rosario Linares hace años cuando asistí a su consulta. Conectamos muy bien desde el principio. Cuando comienzas a ir a terapia abres de par en par tus emociones y sentimientos a una persona que apenas conoces y eso genera, cuando menos, incertidumbre. Con ella encontré la confianza, cercanía y profesionalidad necesarias para comenzar este camino. Empezamos a trabajar con distintas técnicas (regresión, EMDR, hipnosis clínica…), todas ellas muy efectivas y con resultados visibles a corto plazo. Las sesiones de trabajo fueron intensas, profundas, participativas, y siempre bien aprovechadas. Trabajamos sobre momentos de mi infancia que estaban saboteando y limitando mi vida y mi desarrollo personal. Después de cada sesión sentía que avanzaba un poco más, dejando atrás miedos e inseguridades del pasado. Aprendí a quererme y valorarme más, y entendí que desde el cariño y el perdón se crece siempre más. A veces las personas que minaron nuestra vida en el pasado no supieron darnos o demostrarnos su cariño porque tampoco nadie les enseñó a hacerlo…
Rosario, gracias siempre por tu trabajo desde la confianza, el cariño, el respeto y la dedicación.
Un beso y un abrazo enormes para Rosario y todo el equipo de profesionales de El Prado Psicólogos.

Javier B.

Desde hace unos meses estoy siguiendo una terapia en El Prado psicólogos con María Casado. A pesar del poco tiempo que llevo de terapia, me siento una persona nueva. Sufrí mucho el maltrato psicológico por parte de mi padre durante mi infancia y adolescencia, lo cual me convirtió en una persona negativa, sin autoestima, como si mi vida tuviese una losa de la que no me podía desprender. Ahora veo todo tan diferente que no puedo decir que soy igual, tengo confianza en mí mismo, soy mucho más activo y feliz.

Juan Carlos M.

Rosario, quiero agradecerte todo lo que has hecho por mi. Cómo tú dices, sin mis miedos, no es que ahora sea otra persona,¡ es que ahora soy más yo! Por fin me he dado cuenta de que ya no necesito mis antiguos miedos, son parte del pasado, y son algo que otros me transmitieron (sin mala intención), pero hoy sé que puedo decidir por mi misma, que yo elijo, y me siento fuerte, cómo no me había sentido jamás. Voy a echar de menos tus palabras y tus sesiones de hipnosis. GRACIAS Y HASTA SIEMPRE

Mireia

Marcos es un niño de 14 años. Tiene una personalidad perfeccionista, obsesiva a veces, inseguro casi siempre a pesar de ser un niño muy inteligente con resultados brillantes académicamente. A pesar de su gran talento, siempre está preguntando sobre sus capacidades, si podrá hacer esto, o lo otro, pero de forma muy agotadora.

Los comentarios  negativos de otros niños le deprimen mucho e incluso llega a creérselos, volviendo de nuevo a preguntarnos a nosotros los padres sobre si será verdad lo que oye, pero muy reiterativamente.

Después de 10 sesiones, la mejoría ha sido notable. Ha aprendido a relajarse y a controlar mucho mejor su pensamiento. Su autoestima ha mejorado mucho, y los comentarios ajenos no le afectan tanto. Yo diría que no le afectan. Se siente mucho más seguro, y es como si hubiera madurado de repente. Decir que algún profesor le ha comentado que le nota cambiado (para mejor).  Por todo ello nuestro agradecimiento a Manuel de El Prado Psicólogos.

Los padres de Marcos

Llevaba varios años muy malos por culpa de la ansiedad y he dado un cambio a mejor increíble con sus técnicas pero lo que verdaderamente me ha dejado muy impresionado ha sido que tras muchos años con unas migrañas terribles, siguiendo gran cantidad de tratamientos y visitando muchos neurólogos, la terapeuta Pilar Pinilla ha logrado dejarlas a prácticamente simples molestias. No se hacen a la idea del cambio de calidad de vida después de pasar por sus manos. Un verdadero acierto acudir a ella y a este centro.

Daniel

Hace tiempo que quiero escribir para contar mi experiencia y por fin lo hago. Aunque en su momento no lo quería reconocer, hoy puedo decir que he pasado por una depresión y la he superado. Ha sido un camino duro, pero al final del mismo veo que gracias a esta depresión he solucionado cosas que estaban dentro de mi y me estaban haciendo daño desde mucho antes de caer en la depresión. Durante demasiados años arrastré lastres y gracias a la terapia me he liberado de ellos y hoy sé que soy mucho más fuerte, y que merece la pena VIVIR, porque creo que quizá me olvidé de vivir, me metí en el trabajo para huir de mi mismo, pero mis problemas seguían ahí. GRACIAS por ayudarme a darme cuenta de lo que realmente es importante y por haberme acompañado en el camino.

Antonio de P.

La terapia con hipnosis me ha devuelto la confianza en mi misma y me ha servido para mejorar mi autoestima. Técnicas como la hipnosis, el EMDR y el EFT  me han ayudado mucho. Ahora me relaciono con los demás de otra forma, con más seguridad.

Ana D.

Llevaba mucho tiempo encontrándome mal y sin entender los motivos, creía que no tenía ninguna razón para estar tan triste y deprimido. Estuve en consulta con Rosario en El Prado Psicólogos durante algún tiempo y gracias a la terapia empecé a tratarme mejor a mí mismo y a comprender la causa de mi problema. Ahora me encuentro mucho mejor y puedo decir que he superado una depresión. Al principio me costó mucho decidirme el ir al psicólogo pero hoy en día creo que es la mejor decisión que he tomado en mi vida. También creo que tuve mucha suerte al acertar con la pedazo de profesional que es Rosario.

Jaime S.

Cuando acudí por primera vez a consulta con Rosario Linares en el Prado Psicólogos llevaba ya mucho tiempo padeciendo un grave problema de ansiedad. Fui a ese centro porque había visto que sus psicólogos integraban en su terapia para la ansiedad técnicas como la hipnosis. Había oído que funcionaba muy bien para la ansiedad y creía que ese podía ser mi último recurso. Ojalá lo hubiera hecho antes. Ahora me siento mucho más tranquila, he aprendido estrategias para controlar la ansiedad y el miedo ya no domina mi vida. 

Noelia A.

Envíanos tu testimonio

Te agradecemos que compartas con otros usuarios tu experiencia en El Prado Psicólogos, tu testimonio puede ayudar a otras personas a dar el primer paso para solucionar sus problemas y saber que no están solos. 

Por favor, envíanos tu testimonio u opiniones sobre El Prado Psicólogos mediante este formulario:

Nombre o iniciales *

Email * (el email no será publicado)

Tu testimonio *

El Prado Psicólogos en los medios de comunicación.