Personalidad Obsesiva. Síntomas y tratamiento psicológico

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En nuestro trabajo y en nuestra vida personal, es normal que de vez en cuando seamos más estrictos y rígidos. Sin embargo, si eres muy rígido, excesivamente rígido, siempre quieres controlar todo llevando las cosas al extremo y te obsesionas con el orden, es posible que padezcas un transtorno de personalidad obsesiva.

 ¿Qué es el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva?

Es un tipo de trastorno de personalidad caracterizado por una rigidez extrema, la tendencia al perfeccionismo y una preocupación desmedida por el orden y el control sobre todas las cosas. Estas personas intentan mantener su mundo bajo control, para lo cual se aferran a las reglas y pretenden que todos las cumplan.

La personalidad obsesiva es uno de los trastornos de personalidad más comunes. Se estima que puede afectar hasta al 7,9% de las personas en el mundo.

El problema es que esa obsesión por el control y las normas a menudo se les escapa de las manos, haciendo que pierdan de vista el objetivo central de la actividad. De hecho, esas características, lejos de facilitarles el día a día, se convierten en un obstáculo que puede dañar su trabajo, sus relaciones interpersonales y provocan un gran malestar.

Sintomas de la personalidad obsesiva 

Las siguientes pistas te ayudarán a saber si realmente tienes un trastorno y necesitas pedir ayuda a un psicólogo si te sientes identificado con alguno de estos criterios.

  • Pasas gran parte del día organizando las tareas y creando horarios y/o listados de cosas por hacer, hasta el punto que descuidas el objetivo principal de la actividad.
  • Eres muy perfeccionista, crees que todo tiene que ser perfecto y que no hay margen para el error. Esto hace que, en muchos casos, no puedas terminar los proyectos porque no cumplen con tus rígidos estándares de calidad.
  • Dedicas mucho tiempo a comprobar los detalles, verificándolos de forma obsesiva en busca de pequeños errores, sin tener en cuenta que los demás pueden sentirse molestos por tu retraso.
  • Has perdido amistades o parejas debido a que le dedicas demasiado tiempo al trabajo, aunque realmente no lo necesitas. Piensas que no puedes tomarte ni siquiera una tarde libre y siempre postergas las vacaciones o los días de descanso porque crees que se trata de una pérdida de tiempo.
  • En ciertos temas, sobre todo relacionados con la ética y los valores, te muestras inflexible con las opiniones de los demás. Te obligas a seguir ciertos principios morales y también deseas que los demás lo hagan, mostrando una gran rigidez.
  • Cualquier cosa se debe hacer a tu manera, porque crees que es el único modo posible y correcto. Esta forma de ser te provoca problemas a la hora de trabajar en grupo ya que las personas a menudo no cumplen tus estándares de calidad.
  • No te gusta delegar porque crees que los demás no serán capaces de hacer las cosas tan bien como tú, como resultado, te sobrecargas de tareas innecesarias.
  • Tienes problemas para organizar el trabajo ya que generalmente dejas las tareas más importantes para el último momento. Por eso, a menudo te ves obligado a realizarlas bajo una gran presión.
  • Te resulta difícil desprenderte de objetos viejos o gastados, aunque tengas unos nuevos con los cuales reponerlos. Piensas que deshacerse de esos objetos es un despilfarro, por lo que terminas acumulándolos.
  • Te resulta complicado tomar decisiones, sobre todo cuando no hay reglas precisas que indiquen el camino.
  • Te enfadas con facilidad cuando la situación se escapa de tu control, aunque no siempre lo expresas abiertamente.
  • Te sientes incómodo cuando debes relacionarte con personas que expresan abiertamente sus emociones y tienen una personalidad extrovertida porque te gusta imprimirle a tus relaciones un aire de formalidad y seriedad.

¿En qué se diferencia  el transtorno de la personalidad obsesiva del transtorno obsesivo compulsivo? 

A pesar de que los nombres de ambos trastornos son similares y presentan algunos síntomas en común, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) se distingue del trastorno de personalidad obsesiva porque la persona presenta obsesiones y compulsiones fácilmente identificables.

La persona que sufre un TOC tiene obsesiones que inundan su mente y son experimentadas como desagradables e incoherentes. Además, sucumbe ante las compulsiones, que no son más que rituales que le reportan un alivio de la ansiedad, como lavarse las manos continuamente o colocar objetos en fila.

Al contrario, la persona con una personalidad obsesivo-compulsiva no suele experimentar pensamientos intrusivos ni impulsos o conductas repetitivas. El trastorno de personalidad implica una mala adaptación, de carácter permanente y generalizado, en cuya base se encuentra un patrón de perfeccionismo y el deseo de mantener un control rígido sobre el entorno.

Aún así, se debe aclarar que en muchos casos el TOC y el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva se dan la mano. De hecho, la comorbilidad (personas que padecen ambos trastornos), oscila entre el 23% y el 32%.

¿Cuáles son las causas del trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva? 

Como en la mayoría de los trastornos psicológicos, es difícil hacer referencia a una única causa. Existen muchas teorías que intentan explicar la aparición del trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva pero la mayoría de los profesionales coinciden en que es el resultado de la conjugación de aspectos biológicos, psicológicos y sociales.

Por ejemplo, se ha enfatizado en el ambiente en el que han crecido las personas con rasgos obsesivos. Los psicólogos han apreciado un vínculo entre el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva con una educación extremadamente controladora o sobreprotectora, así como con padres que no estaban disponibles emocionalmente para sus hijos.

La personalidad obsesivo-compulsiva también se ha relacionado con una educación basada en los castigos. De hecho, una teoría afirma que este trastorno podría ser una especie de mecanismo de defensa que la persona adopta desde su infancia para evitar los castigos, lo cual exacerbaría rasgos como la obediencia y el perfeccionismo.

También se conoce que algunos aspectos culturales pueden aumentar las probabilidades de que una persona desarrolle rasgos obsesivos y rigidez mental. Por ejemplo, crecer en el seno de una sociedad muy autoritaria o con una fuerte impronta religiosa en la que se siguen reglas muy estrictas puede actuar como un factor desencadenante en una persona que ya tiene una predisposición a la obsesividad.

Consecuencias del transtorno de personalidad obsesivo-compulsiva  

La personalidad obsesiva acaba por pasar factura. De hecho, es muy difícil vivir manteniendo ese grado de control, sin relajarse. Algunas de las consecuencias más comunes de este problema son:

  • Trastornos del estado de ánimo, como la ansiedad y la depresión.
  • Frustración. Antes o después, estas personas se dan cuenta de que no siempre es posible conseguir la perfección, por lo que se sienten frustradas, una frustración que termina repercutiendo negativamente en otras esferas de su vida.
  • Problemas en las relaciones interpersonales y dificultades para entablar relaciones. La rigidez mental que acompaña al trastorno obsesivo hace que sea muy difícil relacionarse con esta persona ya que a menudo los demás se sienten subvalorados y continuamente juzgados.
  • Dificultades en el trabajo, ya sea porque a la persona le resulta difícil trabajar en equipo o porque su tendencia al perfeccionismo y el control le impiden entregar los proyectos a tiempo.

La personalidad obsesiva tiene tratamiento   

Entre todos los trastornos de personalidad, la personalidad obsesivo-compulsiva es la que tiene mejor pronóstico. De hecho, la rigidez y el autocontrol que ejercen estas personas les permiten mantenerse alejadas de problemas como el consumo de drogas. Sin embargo, el aislamiento social en el que terminan sumiéndose puede conducir a la depresión y la ansiedad.

En cualquier caso, la psicoterapia es el tratamiento más efectivo para este problema. En El Prado Psicólogos podemos ayudarte. Buscaremos el origen del trastorno y trabajaremos para que dejes atrás esa autoexigencia que está lastrando tu vida.

Utilizamos técnicas como la hipnosis clínica, EFT y EMDR para acceder a las emociones grabadas en tu cerebro que no te permiten avanzar. También utilizamos técnicas de relajación para ayudarte a lidiar con la sensación de urgencia y la ansiedad que suelen estar asociadas a este trastorno.

Además, si necesitas una ayuda extra, ponemos a tu disposición el servicio de psiquiatría. Podemos complementar la terapia psicológica con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, que han demostrado su eficacia en este tipo de problemas cuando es necesario reducir la ansiedad o la depresión que se encuentran en la base.

¿Qué conseguirás con la terapia?

  • Comprender y manejar mejor tus sentimientos y pensamientos.
  • Adoptar un pensamiento más flexible que te permita comprender mejor a los demás y ser más condescendiente contigo mismo.
  • Hallar un equilibrio entre la necesidad de control y la relajación.
  • Encontrar un equilibrio entre la cantidad de trabajo y el necesario descanso.

Llámanos al 91 429 9313 y pide tu primera entrevista gratuita.

Tarifas

Si lo deseas podemos realizar una primera entrevista informativa gratuita en la que valoraremos tu caso y te indicaremos cual es el tratamiento más adecuado para ti.

En el tratamiento para mejorar tu salud mental el precio de cada consulta psicológica es de 85 euros. Ofrecemos un bono descuento de 5 sesiones por 375 euros (75 euros por sesión).
 

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