Tartamudez o disfemia. Terapia con Hipnosis para el tratamiento de la tartamudez

La disfemia, más conocida como tartamudez, es un problema que afecta a muchas personas y que causa profundos daños en la autoestima.

Se estima que alrededor del 5% de los niños y el 2% de los adultos tartamudean. De hecho, el inicio de la tartamudez se produce generalmente entre los dos y los siete años de edad. 

En algunos casos las alteraciones en el habla infantil se resuelven espontáneamente, pero en el 20% de los casos se cronifican.

Qué es la Tartamudez o Disfemia

La disfemia es un trastorno de la fluidez y estructuración temporal del habla que no es apropiada para la edad de la persona. Son repeticiones frecuentes o prolongaciones de sonidos o sílabas, aunque también puede manifestarse a través de otras alteraciones en la fluidez del habla, como pausas dentro de una palabra, bloqueos silenciosos o sonoros, sustitución de ciertas palabras por otras que se evitan y el uso de interjecciones. También se aprecia una tensión física excesiva al pronunciar determinadas palabras o durante las repeticiones de monosílabos.

De hecho, existen diferentes tipos de tartamudez:

  • Tartamudez tónica. El habla se interrumpe por completo porque necesitas tomar aliento. Al cabo de unos minutos, pronuncias todas las palabras atropelladamente y luego callas nuevamente. 

  • Tartamudez clónica. Repites algunas sílabas cuando hablas, de manera involuntaria. Aunque intentas controlarlo, no lo logras ya que las palabras salen de forma explosiva.

  • Tartamudez tónica–clónica. Es el tipo de disfemia más común, en el que se combinan las características de las anteriores.

Síntomas de la disfemia

Es probable que sufras tartamudez si tienes algunos de estos síntomas:

  • Repites sonidos, partes de las palabras o incluso palabras enteras mientras hablas.

  • Haces largas pausas entre una palabra y otra o a veces dentro de una misma palabra.

  • Dejas frases incompletas porque te sientes frustrado.

  • Incluyes muchas interjecciones mientras hablas porque prevés que vas a tener problemas para pronunciar.

  • Hablar te provoca tensión, incomodidad, angustia y ansiedad, sobre todo delante de personas desconocidas.

  • Evitas hablar en público por temor a tartamudear y a que los demás se formen una imagen negativa de ti.

  • Tienes tics o movimientos involuntarios de la cara que solo se manifiestan cuando hablas.

  • Sientes como si te faltara el aire mientras hablas.

Causas de la tartamudez

El tartamudeo es un trastorno bio-psico-social, lo cual significa que en su base se encuentran causas psicológicas, biológicas y sociales. Se ha apreciado que en el cerebro de las personas que padecen disfemia se activan áreas diferentes en comparación con las personas que hablan de manera fluida, y también se conoce que existen factores genéticos, de manera que si uno de tus padres ha padecido tartamudez, tienes mayores probabilidades de desarrollar este problema.

Sin embargo, los factores psicológicos tienen un gran peso en la instauración y el mantenimiento de la disfemia. De hecho, la tartamudez no implica una dificultad para pronunciar ya que estas personas son capaces de pronunciar con fluidez todas las palabras cuando están solas o cuando se acostumbran a una situación y disminuye su nivel de ansiedad. Sin embargo, cuando se encuentran con desconocidos o en situaciones estresantes su fluidez merma, bloqueándose en algunas palabras.

Se conoce que cuando el niño que tartamudea se siente evaluado socialmente, empezará a sufrir ansiedad anticipatoria y a poner en marcha mecanismos de evitación para intentar no tartamudear, lo cual dará lugar a hábitos incorrectos en el habla que a menudo se mantienen en la edad adulta y que son más difíciles de erradicar.

La ansiedad, por ejemplo, precipita la tartamudez en las personas que ya tienen una predisposición genética. Además, se ha apreciado que cuando ya existe el trastorno, las situaciones ansiógenas lo agravan, hasta el punto de hacer que algunas personas se bloqueen tanto que prácticamente no pueden hablar.

En realidad, gran parte de la tartamudez depende de los mecanismos que la persona activa para evitar bloquearse. Cada vez que se enfrenta a una situación social, se despiertan los fantasmas del pasado y revive las malas experiencias, lo cual genera aún más ansiedad y hace que caiga en un círculo vicioso. Así desarrolla una actitud hipervigilante que le hace notar los primeros signos de ansiedad, vergüenza, frustración y rabia, por lo que se pone aún más ansiosa, lo cual genera el bloqueo que pretende evitar.

Por supuesto, también existen factores sociales que contribuyen a agravar el problema. Si los primeros episodios de tartamudez del niño lo convirtieron en el centro de humillaciones y burlas de sus compañeros, es probable que haya comenzado a avergonzarse de sí mismo. Los castigos de los padres y la presión para que hablara con fluidez normalmente no hacen sino añadir más leña al fuego.

Consecuencias de la disfemia

La tartamudez no es la consecuencia de un trastorno psicológico, pero sí puede convertirse en la base para que se desarrollen problemas emocionales. Una persona que haya tenido que luchar toda su vida contra ese problema sin encontrar una solución, puede sufrir graves daños en su autoestima ya que percibe que no tiene ningún grado de control sobre la situación.

Por otra parte, el control del habla tiene una enorme importancia en las relaciones sociales, por lo que los fallos continuos en esta esfera suelen generar en la persona una gran frustración, así como sentimientos de culpabilidad y hostilidad. Además, la gestión emocional incorrecta de esos sentimientos terminará causando aún más daño en las relaciones interpersonales. Por eso, las personas con tartamudez suelen aislarse y solo se encuentran cómodas en entornos sociales muy restringidos. En algunos casos la evitación de las situaciones sociales puede llegar al punto de desencadenar una fobia social.

La tartamudez también puede dar pie a problemas en la escuela y el trabajo, sobre todo cuando sea necesario realizar discursos en público.

Tratamiento de la tartamudez con hipnosis

En El Prado Psicólogos nos centramos en ti, trabajamos para descubrir y eliminar tanto el origen de la tartamudez como los factores que la mantienen. Nuestro tratamiento se enfoca en los factores psicológicos que subyacen en la tartamudez, por lo que es compatible y complementario con el tratamiento de un foniatra o logopeda.

Utilizamos diferentes técnicas para que logres eliminar la ansiedad asociada al habla. Algunas de ellas son:

  • Hipnosis clínica. En la disfemia existen dos factores que se refuerzan mutuamente: la ansiedad anticipatoria y los hábitos incorrectos del habla. A través de la hipnosis podemos abordar ambos problemas. Con esta técnica le enviamos nuevos mensajes a la mente inconsciente y reprogramamos lo que se conoce como disparadores emocionales. También utilizamos una serie de sugestiones hipnóticas que propician una sensación de calma y seguridad. Además, te brindamos ejercicios de refuerzo para realizar en casa con la autohipnosis que te grabamos.

  • EMDR. Es probable que tengas algunas experiencias relacionadas con la disfemia que te marcaron y acuden a tu mente cada vez que hablas. Esas experiencias te están condicionando negativamente y añaden una dosis extra de estrés, por lo que es fundamental que las dejes atrás. Mediante el Eye Movement Desensitation Reprocesing accedemos a esas experiencias negativas relacionadas con la tartamudez y le ayudamos a tu cerebro a reprocesarlas, de manera que no siga activándolas ni considerándolas ansiógenas.

  • Visualización. Mediante la visualización logramos que te sientas más cómodo/a en situaciones que normalmente te generan estrés. Al imaginar diferentes escenarios lograrás controlar la ansiedad que dispara los bloqueos en el habla, a la vez que recuperas la confianza en ti.

  • Técnicas de relajación. A través de técnicas como la relajación muscular progresiva y el método de Wintreber podrás conseguir un estado de relajación de la musculatura general y fonadora, lo cual te permitirá mejorar la fluidez del habla y aliviar las tensiones.

  • Técnicas de respiración. Con la técnica de respiración diafragmática no solo podrás aliviar el estrés sino que también mejorarás tu capacidad respiratoria y lograrás una correcta regulación del proceso fono-respiratorio.

¿Qué lograrás con nuestra terapia?

  • Resolver los conflictos emocionales que pudieron influir en la aparición del problema.

  • Relajar el aparato fonador para que puedas ser capaz de hablar de forma más fluida.

  • Recuperar la confianza en situaciones sociales.

  • Cambiar tu auto-concepto, mejorando tu autoestima y normalizando tu vida.

¿Por qué elegirnos?

  • Terapia breve y profunda. Ponemos en práctica una psicoterapia breve, enfocada en la causa de la tartamudez, para que puedas obtener resultados duraderos cuanto antes.

  • Enfoque integral. Asumimos un enfoque terapéutico integrador en el que incluimos diferentes técnicas como la hipnosis para que te sientas cómodo/a en todo momento.

  • Experiencia y profesionalidad. Contamos con un equipo de psicólogos que tienen una gran experiencia en el tratamiento de la disfemia.

Tarifas

Si lo deseas podemos realizar una primera entrevista informativa gratuita en la que valoraremos tu caso y te indicaremos cual es el tratamiento más adecuado para ti.

El precio de cada consulta psicológica para el tratamiento de la disfemia es de 85 euros. Ofrecemos un bono descuento de 5 sesiones por 375 euros (75 euros por sesión).

Solicita una entrevista informativa con un psicólogo experto

Recibe la ayuda experta que necesitas. Pide tu primera entrevista gratuita, sin coste y sin compromiso y conoce cómo trabajamos personalmente. Rellena el siguiente formulario o llama al 91 429 9313. Te esperamos.