Autoestima. Cómo mejorar nuestra autoestima

  “Ahora que me acepto es cuando realmente puedo cambiar”. Fritz Perls.

¿Qué es la Autoestima?

La autoestima es la capacidad de valorarnos a nosotros mismos por el hecho de ser quienes somos. Valorarnos no es creernos mejor que nadie o que somos perfectos, supone aceptarnos a nosotros mismos con nuestros defectos y nuestras virtudes, aceptarnos incondicionalmente.

Querernos tal y como somos no nos impide cambiar, al contrario, nos da más fuerza para crecer y mejorar. Muchas personas se rechazan a sí mismas porque hay algo de ellas que no les gusta y se dicen que en el momento en que lo cambien podrán sentirse satisfechos consigo mismos: “cuando adelgace podré sentirme bien”, “cuando sea capaz de hablar en público dejaré de sentirme inferior”, “cuando consiga tener pareja me sentiré valioso”. En realidad, esto nos está hablando de otro problema mayor, que es la baja autoestima.

La autoestima condicionada al éxito, a los logros, a la aceptación de los demás y con condiciones no es una verdadera autoestima. Es natural querer mejorar y superar las propias dificultades, pero no como algo indispensable para sentirnos bien con nosotros mismos, sino más bien como resultado de la capacidad para desarrollarnos personalmente, y esta capacidad se alimenta de la confianza en uno mismo.

El problema surge cuando en vez de aceptarnos tal y como somos nos exigimos ser como creemos que debemos ser o como los demás quieren que seamos. Nos empeñamos en alcanzar un imposible “yo ideal”, y  esto nos conduce a la frustración y aumenta nuestro auto-rechazo y nuestro sentimiento de baja autoestima.

Características de las personas con baja autoestima

La baja autoestima produce infelicidad e insatisfacción vital. La baja autoestima puede reflejarse en diferentes aspectos:

  • Las personas con baja autoestima no se aceptan a sí mismos tal y como son.
  • Las personas con baja autoestima  son muy perfeccionistas, siempre se exigen más, para ellos nunca es suficiente.
  • Las personas con baja autoestima minimizan sus logros y no los valoran en su justa medida.
  • Las personas con baja autoestima le dan una importancia exagerada a sus defectos.
  • Las personas con baja autoestima se sienten  muy culpables cuando cometen errores y no saben perdonarse.
  • Las personas con baja autoestima no confían en sí mismas y se sienten inseguras respecto a sus capacidades.
  • Las personas con baja autoestima tienen miedo al fracaso y a los cambios.
  • Las personas con baja autoestima tienen demasiado en cuenta la opinión de los demás y necesitan su aprobación para sentirse bien consigo mismos.
  • Las personas con baja autoestima tienden a la susceptibilidad y a no aceptar las críticas.
  • Las personas con baja autoestima tienen dificultades para expresar sus sentimientos  por miedo al rechazo o al enfado de los demás.
  • Las personas con baja autoestima se comparan con los demás y piensan que son inferiores a ellos.
  • Las personas con baja autoestima tienden a anteponer las necesidades de los demás a las suyas propias y les cuesta mucho decir “no”.
  • Las personas con baja autoestima pueden pedir perdón continuamente por todo o por el contrario no reconocer sus errores ante los demás.
  • Las personas con baja autoestima se sabotean y muchas veces tienen hábitos de vida poco saludables.

Consecuencias de la baja autoestima

Tener una baja autoestima predispone a sufrir problemas emocionales y psicológicos como pueden ser:

  • Depresión
  • Ansiedad, angustia y miedos
  • Culpa
  • Fobia social y timidez
  • Inseguridad
  • Pasividad y falta de asertividad
  • Problemas de conducta
  • Autosabotaje
  • Adicciones

La terapia psicológica como medio para mejorar y subir la autoestima 

La autoestima se aprende en la infancia. Cuando somos niños prendemos a amar y a amarnos a nosotros mismos porque otros nos aman, aprendemos a valorarnos porque otros que se valoran a sí mismos nos valoran.

A veces también aprendemos a exigirnos y a pedirnos siempre más, sintiendo que nunca es suficiente, que nosotros no somos suficientes o que no somos importantes y los problemas de autoestima nos acompañan cuando somos adultos.

Nunca es tarde para aprender a valorarnos, por eso la terapia psicológica representa una segunda oportunidad para mejorar y subir nuestra autoestima, aprender eso que no aprendimos en el pasado, para reencontrarnos, redescubrirnos, y querernos más y mejor confiando en nosotros y en nuestros recursos.

En El Prado Psicólogos somos especialistas en autoestima y disponemos de las herramientas más eficaces para conseguir reducir el tiempo de tratamiento. La terapia psicológica que llevamos a cabo para aumentar la autoestima puede contener una o varias de las siguientes técnicas dependiendo del caso:

  • Psicoterapia breve
  • Técnicas cognitivo-conductuales
  • Hipnosis
  • Regresión
  • EMDR
  • PNL
  • EFT

Mediante el trabajo personal a través de la terapia psicológica logramos mejorar  y aumentar nuestra autoestima consiguiendo:

  • Aceptar nuestros defectos, debilidades y carencias.
  • Valorar y se enorgullecernos de nuestras virtudes, capacidades, fortalezas y recursos.
  • Aprender de los errores sin castigarnos a nosotros mismos.
  • Disfrutar de aprender, mejorar y conseguir objetivos, pero como resultado de nuestras ganas de crecer, no como condición para sentirnos bien.
  • Disfrutar de dar por el mero placer de hacerlo, sin sentirnos dolidos o frustrados si no recibimos nada a cambio.
  • Dejar de sentirnos victimas para sentirnos responsables de nuestra vida.
  • Sentirnos dueños de nuestra vida y ser capaces de tomar decisiones por nosotros mismos.
  • No depender de la valoración de los demás para valorarnos a nosotros mismos, atrevernos a ser quien somos y no quien creemos que los demás quieren que seamos.
  • Disfrutar de las relaciones personales relacionándonos con los demás de igual a igual.
  • Saber poner límites y defender nuestros derechos de forma asertiva (no agresiva).
  • No  castigarnos, ni sabotearnos, cuidándonos y  fomentando hábitos saludables.
  • No se compararnos con los demás, sabiendo que somos únicos y valiosos.