Neurofeedback: el biofeedback que optimiza tu actividad cerebral

Neurofeedback: Qué es

Neurofeedback es un tratamiento con base científica que consiste en un entrenamiento de la actividad eléctrica cerebral, lo que permite una mejora de las funciones del organismo, llevándolas a un equilibrio más saludable.

neurofeedback

Neurofeedback es un tipo de Biofeedback cerebral que actúa sobre el sistema nervioso central permitiendo al cerebro aprender a autorregularse, reforzando la actividad cerebral saludable e inhibiendo la que es disfuncional.

¿En qué  se basa el entrenamiento en Neurofeedback?

El entrenamiento en Neurofeedback se fundamenta en la neurociencia básica y aplicada, así como en la evaluación clínica y psicométrica.

Esta técnica se basa en el paradigma del condicionamiento operante, entrenando al individuo para conseguir que produzca ciertos patrones de ondas cerebrales que son reforzados de forma positiva, a través del aumento o disminución (inhibición) de una actividad cerebral localizada, logrando así reducir los síntomas negativos y potenciando los positivos.

Con neurofeedback, el cerebro aprende a reducir las ondas cerebrales que están desreguladas y a aumentar las ondas que proporcionan una actividad más funcional y regularizada, manteniéndose los efectos duraderos en el tiempo.

Aplicaciones del neurofeedback

Las aplicaciones de este tratamiento abarcan una amplia gama de casos y diversos tipos de sintomatología. El sistema nervioso tiene una gran plasticidad, por lo que puede evolucionar y mejorar incluso a edades avanzadas. El Neurofeedback funciona tanto con niños (a partir de 6-7 años de edad), como con adolescentes, adultos y personas mayores.

Neurofeedback es un método seguro, no invasivo y duradero, con efectos generalizados para la salud.  

Al tratarse de un entrenamiento que actúa de forma directa en la actividad cerebral ayuda a mejorar el funcionamiento del cerebro, produciendo beneficios en la regulación emocional, atención, capacidad de concentración y planificación, estado de ánimo, reducción del estrés y de la ansiedad, control de impulsos, aumento de motivación y niveles de energía, alteraciones en el sueño, reducción del dolor, como de cabeza, entre otros.

Posee un amplio aval empírico y un número creciente de publicaciones que apoyan su eficacia en los siguientes problemas: 

  • Problemas de ansiedad
  • Desequilibrio emocional
  • Falta de autocontrol 
  • Problemas para controlar la ira
  • Impulsividad
  • Depresión
  • Obsesiones
  • TEPT (trastorno de estrés postraumático)
  • Migrañas y dolores de cabeza
  • Fibromialgia
  • Dolor crónico
  • Insomnio
  • Tics y Síndrome de Tourette
  • Adicción a las drogas y al alcohol
  • Problemas de conducta en niños
  • Déficit de atención e Hiperactividad (TDAH)
  • Trastornos del espectro autista
  • Daño cerebral
  • Epilepsia

El tratamiento de Neurofeedback es una forma de autorregulación, por ello su abanico de aplicación es  amplio, con una gran mayoría de buenos  resultados en la disminución y desaparición de síntomas, sin efectos secundarios, como los  asociados por ejemplo a la medicación, constituyendo un tratamiento de corta duración en comparación con ésta, y manteniéndose sus efectos en el tiempo.

Puede darse el caso, que debido a circunstancias vividas, en un futuro la persona muestre algún síntoma. En estos casos, con un número bajo de sesiones la persona volvería a consolidar ese aprendizaje, ya que no se habrá vuelto a la situación inicial anterior al tratamiento, si no que se ha podido producir alguna leve desviación, fácilmente reconducible.

¿Cual es la base científica del neurofeedback?

Neurofeedback es un método respaldado por la  evidencia, pudiéndose situar su origen en estudios que mostraban las ondas cerebrales y en el primer hallazgo de actividad eléctrica registrada en humanos en 1929, (Berger). Cuando se comprobó que era posible modificar la actividad cerebral mediante la retroalimentación que suministra un aprendizaje a la persona se realizaron una gran cantidad de investigaciones, estudios y publicaciones en el uso clínico del tratamiento con autores iniciales como Kamiya, Sterman, Lubar, Monastra, Peniston&Kulkosky, Baher, Davidson, Rosenfeld, entre otros.

Desde sus orígenes a la actualidad, existe una extensa bibliografía de artículos científicos basados en la investigación y aplicación del tratamiento de Neurofeedback, así como de la utilidad del mapa cerebral.

La Asociación Americana de Psicología ha respaldado la inclusión del qEEG y del neurofeedback dentro del alcance de la práctica de los neuropsicólogos/as que posean una adecuada formación.

La American Academy of Pediatrics (AAP) la avala como un tratamiento recomendado para el TDAH. Se considera técnica beneficiosa por National Collaborating Centre for Mental Health (NCCMH), el NIHSS, The Association for Applied Psychophysiology and Biofeedback (AAPB), Biofeedback Certification International Alliance (BCIA), o la International Society for Neurofeedback and Research (ISNR).

¿En qué consiste el entrenamiento en neurofeedback?

Para un uso correcto y seguro de este entrenamiento es necesario registrar una adecuada medición previa. El método consiste en realizar inicialmente un Electroencefalograma (EEG), para lo que colocaremos un gorro sobre la cabeza de la persona y, mediante un procedimiento totalmente indoloro y no invasivo, registraremos su actividad cerebral a través de un software especializado.

El EEG, posteriormente será procesado y cuantificado (q-EEG o mapa cerebral), lo que permite analizar y delimitar de forma precisa las áreas cerebrales que hay que mejorar y determinar la localización o localizaciones exactas donde se desarrollará el tratamiento.

Este q-EEG nos servirá como guía para el diseño del protocolo personalizado de cada caso, siendo además el mapa cerebral, una medición objetiva para la comparación de la evolución obtenida pre y post tratamiento.

¿Por qué es imprescindible realizar un mapa cerebral (q-EEG) ?

El electroencefalograma cuantitativo o mapa cerebral (qEEG) es una medición muy precisa de los patrones de la actividad eléctrica cortical de las ondas cerebrales. El mapa cerebral, además de servir de base para el diseño del protocolo personalizado en el entrenamiento de Neurofeedback, también de forma aislada,  ha demostrado científicamente ser una prueba fiable para la detección de anomalías y sirve como prueba diagnóstica en la evaluación de TDAH, daño cerebral, epilepsia y diversas patologías psiquiátricas y neurológicas.  

El qEEG ayuda a saber si hay anormalidades en la función cerebral que correlacionen con la sintomatología de la persona, con posibilidad de ser reguladas mediante un entrenamiento individualizado y eficaz para cada persona.

neurofeedback madrid

La importancia del mapa cerebral se puede explicar por ejemplo, a través del TDAH. Existen recientes investigaciones científicas que han identificado varios subtipos de TDA/TDAH, los cuales no se pueden diagnosticar a partir del comportamiento de la persona ni para los que no valdría un mismo protocolo estándar.

Uno de los patrones más frecuentes de TDAH muestra actividad theta (lenta) en la parte anterior (frontal) del cerebro. Puede ocurrir que una persona muestre sintomatología externa similar pero que su patrón cerebral sea distinto, por ejemplo pertenecer a un subtipo de TDAH donde la actividad fuese de otra banda de frecuencia, como alfa y estar situada en la zona media del cerebro.

Si basándonos sólo en la sintomatología comportamental o en los resultados de tests psicométricos aplicamos un protocolo estándar a los dos casos, el primero podría obtener algún beneficio pero en el segundo caso, no sólo no lo obtendría sino que además estaríamos perjudicando aún más su sintomatología.

Existen muchos síntomas que pueden parecer comunes, lo que aventura a diagnosticar trastornos mediante procedimientos de evaluación incompletos, de ahí la importancia del qEEG, porque un diagnóstico correcto es esencial para trabajar los déficits de una manera adecuada, precisa y correcta.

El mapa cerebral es una herramienta fundamental para programar los protocolos y los tratamientos, únicos e individuales para cada persona.

¿Cómo se desarrolla el tratamiento con  neurofeedback?

Una vez realizada una evaluación personalizada y, a partir de los resultados del mapa o cartografía cerebral, tendremos las áreas de localización para la aplicación del tratamiento.

El procedimiento consiste en la colocación de un gorro o sensores sobre el cuero cabelludo. Los sensores no introducen electricidad ni aplican ninguna descarga, sólo registran la actividad cerebral. Las medidas registradas son enviadas a un ordenador especializado que procesa la información y la descompone en las distintas bandas de frecuencia de las ondas cerebrales. El software proporciona un “feedback” visual o auditivo en función de unos criterios establecidos y programados en el protocolo, proveyendo a la persona de información sobre su propia actividad neuronal, lo que permite al cerebro autorregularse mediante el aprendizaje.

Nuestro cerebro, debido a su gran plasticidad neuronal posee la capacidad para aprender cualquier habilidad, como montar en bicicleta, conducir, tocar instrumentos, etc. Para que el aprendizaje se produzca, es necesario que veamos los resultados de nuestras acciones, como posicionarnos  en una inclinación determinada al montar en bicicleta, lo que nos permite ir modificando, a través de un entrenamiento,  nuestra ejecución. Neurofeedback, en este sentido, nos proporciona información directa sobre nuestra actividad cerebral, pudiendo observar los resultados de nuestro esfuerzo y aprendiendo a regular su funcionamiento.

La persona simplemente trata de estar presente en la sesión, sin hacer nada concreto, solo prestando  atención al feedback, lo que facilitará el aprendizaje de su cerebro. El terapeuta irá adaptando el programa de las sesiones según el ritmo de aprendizaje de la persona.

Frecuencia y duración de las sesiones

Para que se llegue a producir un aprendizaje y el tratamiento resulte efectivo es necesario que haya una continuidad durante la aplicación de las sesiones de entrenamiento.

Se requiere una frecuencia de dos sesiones semanales, lo que proporciona una mejoría general con mayor rapidez. Es aconsejable que la persona enfoque este periodo del tratamiento como un tiempo que, a corto plazo, le implica este compromiso, pero que a largo plazo, posibilita una duración más corta del tratamiento en su totalidad, permitiendo que el aprendizaje se afiance y manteniendo los efectos duraderos en el tiempo.

neurofeedback tdah

El entrenamiento en cada sesión puede variar entre 40 y 45 minutos, siendo la duración total de la sesión de una hora. En algunos casos las personas inician el tratamiento con un entrenamiento de 30 minutos, que progresivamente van aumentando según va evolucionando su propio aprendizaje. Además, en otros casos, ya en las primeras sesiones notan una mejoría, lo que genera un aumento del rendimiento en las posteriores sesiones de entrenamiento.

El número de sesiones es variable según cada caso y la amplitud de las zonas a tratar. De forma generalizada podríamos hablar de una media de entre 20 y 40 sesiones. El procedimiento incluye la realización de mapas de seguimiento cada 12-15 sesiones aproximadamente (20 en tratamientos más largos), lo que nos facilita introducir cambios y evaluar de forma precisa los efectos del tratamiento, además del mapa inicial y el mapa final, que compara y evidencia los cambios  que se han producido.  

Tarifas

-Mapa cerebral inicial (qEEG) (procesado, informe con resultados y protocolo) 125 euros.

-Sesión de Neurofeedback: 60 euros. Bono de 5 sesiones 275 euros  (55 € cada sesión)

-Mapa  cerebal a mitad de tratamiento, y todos los mapas necesarios hasta el final del tratamiento: pago único de 125€.

 

Nuria Rivas Fernández

Neuropsicóloga experta en Neurofeedback

Nuria Rivas Fernández , licenciada en Psicología, acreditada como Psicóloga Sanitaria, Máster en Neuropsicología clínica, formada en Neurofeedback, colegiada M-28008.

¿Te ha parecido éste un buen artículo? Déjanos tu valoración:
(3 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…
El Prado Psicólogos en los medios de comunicación.