Hipnosis ericksoniana: una herramienta terapéutica asombrosa

Hipnosis ericksoniana

Dentro de la hipnosis, una forma especial de hipnoterapia: la hipnosis ericksoniana, se presenta como una alternativa terapéutica realmente eficaz para el tratamiento de problemas psicológicos y psicosomáticos y el manejo del dolor.

La hipnosis ericksoniana constituye una evolución de la hipnosis clásica, aunque con una identidad propia.

La figura de Milton Erickson, su creador, es una inspiración tanto para los terapeutas que siguen sus pasos, como para las personas que descubren su enorme capacidad de superación. 

Un vistazo rápido a la historia de la hipnosis

Se cree que hace 3.500 años los egipcios ya practicaban una terapia muy similar a la hipnosis con fines terapéuticos. Sin embargo, estos conocimientos se perdieron en el tiempo, hasta que en el siglo XVIII Franz Anton Mesmer los retomó denominándole “magnetismo animal”. Sus controvertidas ideas no cayeron en el vacío y a finales del siglo XIX, de la mano de Jean-Martin Charcot, la hipnosis cobró importancia en el mundo científico, sobre todo gracias a los extraordinarios resultados que este neurólogo francés consiguió con sus pacientes.

Más tarde, en 1923, la hipnosis estaba a punto de dar otra vuelta de tuerca: un médico estadounidense de nombre Milton H. Erickson asistía por primera vez a un seminario para aprender a aplicar este método. Erickson se entusiasmó tanto con las potencialidades de la hipnosis que comenzó a aplicarla en su consulta pero su mente inquieta y creativa muy pronto comenzó a introducir algunas variaciones en el procedimiento. Así surgió lo que hoy conocemos como “hipnosis ericksoniana”.

¿Quién era Erickson?

Erickson creció en Wisconsin, en el seno de una familia de agricultores, y nunca pretendió ser médico. De pequeño, sufrió dislexia y también era daltónico. A los 17 años contrajo la polio y padeció una parálisis tan severa que los médicos creían que iba a morir. De hecho, mientras descansaba en su lecho, escuchó cómo un doctor le decía a sus padres que no creía que superase un día más.

Sin embargo, Erickson no pensaba rendirse, sobre todo sin haber visto una puesta de sol más. Su empeño fue tal que cayó en lo que él mismo calificaría años más tarde como un trance autohipnótico. Es ahí donde encontramos la primera semilla de la hipnosis ericksoniana, en la propia experiencia de Milton Erickson.Después de estar tres días en estado de inconsciencia, comenzó a recuperarse pero el camino aún sería cuesta arriba, ya que estaba completamente paralizado y le resultaba muy difícil hablar. Fue en ese momento cuando comenzó a interesarse por la dinámica familiar y las reacciones de las personas.

Cuando logró un mejor control sobre su cuerpo, se dio cuenta de que jamás podría dedicarse a la agricultura así que decidió estudiar Medicina. Se convirtió en un estudiante tenaz y curioso, dos cualidades que le llevaron a interesarse por los secretos de la mente humana.

A los 50 años, aproximadamente, el fantasma de la polio regresó. Erickson sufrió dolor y debilidad muscular que le volvieron a provocar una parálisis y, aunque recuperó el movimiento a golpe de perseverancia, a partir de ese momento tuvo que usar una silla de ruedas. Entonces comenzó a utilizar la auto-hipnosis para aliviar su dolor crónico.

Un profundo cambio de perspectiva

Al analizar sus experiencias con la hipnosis, Erickson se dio cuenta de que no se trataba de un estado parecido al sueño, como creían todos en su época. Se percató de que no encajaba completamente con los fenómenos que suelen ocurrir mientras dormimos, ya que en un trance hipnótico seguimos estando protegidos por nuestro inconsciente.

Obviamente, como el inconsciente continúa protegiéndonos de las ideas que no queremos reconocer o de los hábitos que no deseamos cambiar, Erickson pensó que las sugestiones directas no siempre eran la mejor solución, en algunos casos era necesario romper las barreras del inconsciente para promover un cambio.

De hecho, Erickson tiene el mérito de haber sido el primer terapeuta en considerar la hipnosis como algo natural, una simple variación del estado de conciencia que incluso puede ocurrir en situaciones de nuestra vida cotidiana. Pensaba que la hipnosis se puede aprender, al igual que cualquier otro tipo de habilidad, por eso nunca hizo demasiado hincapié en la profundidad del trance hipnótico sino en generar una relación de confianza con el paciente y darle las herramientas necesarias para  que  pudiese llegar a sus propias conclusiones. Erickson intentaba que la persona no fuese pasiva durante la hipnosis sino que, de alguna forma, se involucrara en el proceso.

Otro cambio de perspectiva muy interesante radica en el hecho de que Erickson utilizaba en el presente para modificar el futuro y se centraba en comprender cómo podía mejorar los problemas actuales de la persona y darle herramientas para que pudiese evitarlos en un futuro. Muchas técnicas de Programación Neurolingüística (PNL), beben de Erickson y utilizan esta proyección al futuro como recurso terapéutico.

¿En qué consiste la hipnosis ericksoniana?

Erickson consideraba que el inconsciente responde muy bien a las metáforas, los símbolos y las contradicciones por lo que las sugestiones que realiza el psicoterapeuta tienen un carácter más bien vago. De esta forma se deja un espacio para que la mente llene esos vacíos confiriéndole un sentido a lo que está sucediendo. De hecho, en la hipnosis ericksoniana es común que el psicólogo recurra a metáforas y cuentos como herramientas para propiciar el cambio.

En este tipo de técnica hipnótica no se utilizan sugestiones directas como “vas a dejar de fumar”. En su lugar, se usan propuestas más abiertas que demandan cierto grado de compromiso con el cambio, como por ejemplo: “puedes convertirte en un no fumador”.

Con las sugestiones indirectas, además de conferirle un papel más activo a la persona, se logran burlar las barreras del inconsciente con mayor facilidad, ya que este no las rechaza de antemano sino que intenta buscarles un lugar en el sistema de creencias ya existente. De esta forma las ideas penetran y comienzan a generar el cambio deseado.

¿A qué situaciones se aplica la hipnosis ericksoniana?

Los psicólogos utilizan la hipnosis ericksoniana fundamentalmente para tratar las adicciones, ya sea al cigarrillo, el alcohol o las drogas. También es muy útil para enfrentar la ansiedad, las disfunciones sexuales, los diferentes tipos de fobias, el trastorno de estrés post-traumático y las neurosis.

No obstante, la hipnosis ericksoniana no solo se utiliza para tratar síntomas psicológicos sino también físicos por lo que se convierte en una excelente herramienta para mejorar la calidad de vida de personas que padecen de enfermedades crónicas, ya que alivia el dolor. También se ha aplicado con eficacia en el tratamiento del síndrome del colon irritable y para promover la pérdida de peso en personas obesas.

¿Son compatibles la hipnosis ericksoniana y la hipnosis clásica?

La hipnosis ericksoniana puede complementarse con técnicas de hipnosis clásica, ya que no son incompatibles. En mi opinión, tanto una como otra son eficaces y depende de lo que queramos conseguir en cada momento y las características de la persona a la que hipnotizamos podemos elegir trabajar con hipnosis ericksoniana, con hipnosis clásica o alternando o integrando ambas.

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