Las características principales de las fobias son:
- Miedo intenso y persistente a objetos o situaciones específicas.
- La exposición al estímulo fóbico provoca una respuesta inmediata de ansiedad, que en ocasiones puede tomar la forma de crisis de angustia situacional relacionada con una situación determinada.
- La persona reconoce que este miedo es excesivo o irracional pero no puede evitar sentirse así.
- Las situaciones fóbicas se evitan o se soportan a costa de una intensa ansiedad o malestar.
Hay diferentes tipos de fobias, las más comunes son:
- Tipo animal: la persona siente miedo o un asco intenso ante animales o insectos como por ejemplo los perros, las serpientes o las arañas.
- Tipo ambiental: el miedo hace referencia a situaciones relacionadas con la naturaleza y los fenómenos atmosféricos como tormentas, precipicios o agua.
- Tipo sangre-inyecciones: el miedo hace referencia a la visión de la sangre o heridas, o a recibir inyecciones u otras intervenciones médicas de carácter invasivo. Se caracteriza por una respuesta vaso-vagal que puede llevar al mareo o al desmayo.